La dopamina, el pecado y otras drogas fuertes
La Dopamina y la tentación La Dopamina es un mensajero químico que funciona de acuerdo a nuestras experiencias creando conexiones neuronales (sinapsis) que influyen mucho en nuestra manera de percibir y responder ante estímulos, siendo muy importante en procesos de bienestar, pero puede jugarnos una mala pasada si no esta bien ajustada. Este neurotransmisor se dispara justo antes de obtener algo que percibimos como deseable, apetecible, codiciable, como por ejemplo, ver un provocativo pastel, una persona que nos resulta atractiva o, sin ir muy lejos, escuchar el sonido de la notificación de las redes sociales; inmediatamente se activa un mecanismo de recompensa que nos impulsa a obtener el objeto tentador Dice el Proverbios 23:31-35: "No mires el vino cuando rojea y lanza destellos en la copa, porque fluye suavemente, pero al fin muerde como una serpiente, pica como una víbora. Tus ojos desearán la mujer ajena, y tu corazón hablará cosas perversas, y serás como el que está a...